Historia y leyenda de Montserrat

Visitar Montserrat es una experiencia fascinante desde cualquier punto de vista y que deja un recuerdo imborrable en quien la vive. Ya sea por interés religioso, disfrute de la naturaleza o gusto por el arte y la cultura, es una parada obligada para el viajero en Cataluña que quiera disfrutar de un destino precioso.

Por qué Montserrat es un lugar tan especial

Montserrat es algo más que una montaña. Al recibirnos, su imponente mole ya nos adelanta que la visita va ser una experiencia especial, en la que se aunarán naturaleza, espiritualidad, tradición y arte, todos ellos a partes iguales. También conocida como “La Montaña Mágica”, es cuna de leyendas y tradiciones desde tiempos remotos y destino obligado de peregrinación, tanto para aquellos que van en busca de experiencias espirituales y religiosas, como para quienes buscan disfrutar de la belleza agreste de la montaña y de su entorno natural.

Situada a unos 30 kilómetros de Barcelona y a caballo de las comarcas del Bages, Baix Llobregat y Anoia, Montserrat es, sin duda, uno de los lugares más reconocidos y visitados de Cataluña. La Virgen de Montserrat (“La Moreneta”, por su color negro) es la patrona de Cataluña y objeto de una devoción que traspasa ideologías y fronteras. Es el 27 abril el día de su festividad.

La palabra “Montserrat” significa literalmente “monte serrado”. Y este nombre le viene dado por su especial morfología, ya que parece como si realmente unas manos gigantes con una sierra la hubiesen tallado en medio del valle. Lo cierto es que, con el paso de los siglos, han sido el viento y la lluvia quienes han modelado las piedras hasta darles formas muy diversas. La imaginación popular ha asociado estos contornos a figuras humanas o de animales, les ha dado nombre y ha inventado leyendas que explican su origen fantástico.

Por eso, una de las representaciones más características de Montserrat es aquella en la que aparece con una sierra que la corta por encima. Esta circunstancia también se recoge en el canto del “Virolai”, himno poético dedicado a la Virgen María, que interpreta la Escolanía de Montserrat y entre cuyas estrofas se encuentra la siguiente:

“Amb serra d’or els angelets serraren
eixos turons per fer-vos un Palau”

Verso que, traducido al castellano, viene a significar:

“Con sierra de oro los ángeles serraron
estos montes para haceros un palacio”

 

Santuario de Montserrat

Un poco de historia (y leyendas) sobre Montserrat

  • Siglos IX-X: La leyenda sitúa el hallazgo de la imagen de la Virgen de Montserrat hacia el año 880. El culto da lugar a la aparición de las cuatro primeras ermitas en el siglo IX: Santa María, San Acisclo, San Pedro y San Martín.
  • Siglo XI: El año 1025, el abad Oliba de Ripoll, funda un nuevo monasterio en la ermita de Santa María de Montserrat. En poco tiempo se convierte en centro de peregrinaje y de visitas, lo que contribuye a dar a conocer entre la gente las narraciones de los milagros y prodigios que obró la Virgen.
  • Siglo XV: En 1409, el monasterio se convierte en abadía independiente. El año 1493 el rey Fernando el Católico envía 14 monjes procedentes de Valladolid y Montserrat pasa a formar parte de la Congregación de Valladolid.
  • Siglos XVII y XVIII: El monasterio de Montserrat se convierte en un centro cultural de primer orden. Es una época de crecimiento y esplendor.
  • Siglo XIX: La guerra napoleónica y la desamortización de Mendizábal en 1835 casi acaban con el monasterio, que queda en una situación de franco abandono. Pero en 1844 se inicia la restauración de la vida monástica y en 1881, en las Fiestas de la Coronación de la Imagen de la Virgen, el Papa León XIII proclama a la Virgen de Montserrat, Patrona de Cataluña.
  • Siglo XX: La Guerra Civil española (1936-1939) significa que nuevamente se tuviera que abandonar el monasterio. Sin embargo, la Generalitat de Catalunya, presidida por Lluis Companys, preservó Montserrat del saqueo y de la destrucción. Finalizada la contienda, en 1947 se celebra la ceremonia de entronización de la Virgen; posteriormente, en 1958 se consagra el altar mayor de la basílica.
  • Finalizada la dictadura, y hasta nuestros días, Montserrat sigue siendo un epicentro religioso y cultural potentísimo. En el año 1982, el santuario es visitado por el papa Juan Pablo II.